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28/11/16

El desafío de innovar con éxito

Llevo tiempo conversando sobre el tema innovación con diversas personas que son referentes. De todas esas conversaciones he logrado identificar algunos conceptos que todos juntos deben estar presentes en un producto o una idea para que tenga éxito.

Innovar no se trata de ser un científico genial, con grandes recursos para investigación y desarrollo a disposición. Muchas veces sólo hace falta la combinación de algunos factores determinantes para que una idea logre ser exitosa y se popularice, ocupando un lugar privilegiado en la sociedad.

1) Innovar no necesariamente es inventar desde cero

Nadie puede discutir que el paso de la fotografía de “rollo” a la fotografía digital fue una tremenda innovación. Pero se necesitó una gran inversión en tiempo e investigación y desarrollo para lograrlo.

Sin embargo, muchos productos innovadores no son una “invención” que parte desde cero, sino una pequeña evolución conceptual que parte sobre algo que ya existía de manera previa. Lo que yo suelo llamar: una vuelta de tuerca a algo ya existente.

Un ejemplo que siempre me gusta mencionar en este sentido es la GoPro.

Lo cierto es que las cámaras HD ya existían, Sony tenía el producto base, Panasonic también, y muchas otras marcas. Los más capacitados ingenieros de firmas multinacionales trabajaron durante años para evolucionar en calidad de imagen. Pero la verdad es que a ninguna se le ocurrió hacer la GoPro.

Faltaba una “vuelta de tuerca”. Un simple enganche para un casco, una simplificación de cómo empezar a grabar, un buen posicionamiento en un segmento de deportistas de elite, y PUMM! El producto estalló. Todo el mundo quería una GoPro. Claramente no era lo mismo pegar con cinta una cámara HD de Sony a tu casco……por más zoom de 50x que tuviera.

Son estas pequeñas evoluciones conceptuales las que hacen que un producto sea un total éxito, partiendo de una plataforma que ya reunía previamente la mayoría de los componentes.

Otro ejemplo que me gusta mencionar es el de Facebook sobre MySpace. Y por sobre todo, el ejemplo de Uber. Convengamos que los taxis ya existían desde hace mucho tiempo…. Pero una app móvil, ratings, y demás? No había que ser un científico para inventarlo, pero lo cierto es que nadie lo hizo hasta ese momento.

Por último, confieso que me fascinan los Drones. Quién no intentó de chico manejar un helicóptero a control remoto? Está claro que un Drone no es lo mismo, pero convengamos que parte casi del mismo principio conceptual, y lo evoluciona.

2) El momento adecuado

Claro está que hay una combinación de factores que facilitan la explosión de determinadas ideas. La época o mejor dicho, el momento tecnológico, tienen mucho que ver con esto.

Por ejemplo, la GoPro puede ser genial, pero si no existiesen plataformas dónde compartir los videos con amigos (Youtube, Facebook, etc.), quizás no tendría la misma difusión que tiene ahora. Lo mismo pasa con los Drones, si no grabaran videos en alta resolución en cámaras portables, probablemente no serían tan populares.

La idea es importante, pero el momento tecnológico también.

Hay una sinergia entre la idea y el momento. Se necesitan ambos para el éxito.

Lo mismo aplica para el recién mencionado caso de Uber, es muy probable que a alguien se le haya ocurrido en el 2001, que lo haya pensado. pero seguramente no pudo lograr que prosperara porque no estaba en el contexto tecnológico indicado.

La masividad de las aplicaciones en celular es de estos tiempos, y no del 2001.

Por otro lado, me gusta destacar el concepto de capas de evolución. No siempre hay que inventar una idea desde cero. A veces es posible sacar provecho del camino ya recorrido por otros.

Hay una frase popular que dice: “el pájaro madrugador se come al gusano, pero el segundo ratón se come al queso”.

Lamentablemente el primer ratón queda atrapado en la trampa, y es el que viene atrás el que disfruta de los beneficios en base al sacrificio del primero. En general muchas empresas se desgastan en el proceso de invención de un nuevo producto, y perecen en el camino. Una segunda empresa o persona lo toma con más energía, con más fuerza, y ubicado en un mejor momento sólo necesita agregarle una pequeña “vuelta de tuerca” para hacerlo realmente innovador.

3) El predominio del concepto “Play”

Los juegos de PC existieron siempre. Sin embargo en algún momento perdieron fuerza y se popularizó la Playstation, muchas veces con calidad gráfica bastante menor a la de los juegos de una computadora, pero lo cierto es que a pesar de ello se masificaron mucho más.

¿Pero por qué? Simplemente porque cumplían con lo que me gusta denominar como el concepto “Play”. Lo ponés y funciona. Simple. En menos de 30 segundos estás jugando…

No hay instalación, crack, discos dañados, antivirus, que si la placa de video es compatible, que el espacio en disco…..esas eran realmente muchísimas condiciones previas para poder empezar a jugar!

El promedio de usuarios de la Play (sacando a los chicos), suele ser la persona de 30 años, que con una cerveza en la mano y sentado en el sillón, sólo quiere jugar y distraerse un rato.

Los usuarios de hoy demandan por que las cosas sean fáciles.

Por qué es un éxito Netflix? Dejando de lado la cuestión moral, por qué los usuarios eligen pagar si se podrían bajar películas piratas gratis? Porque Netflix es un botón, y anda. Desde cualquier dispositivo, en cualquier momento.

Así hay cientos de ejemplos. Los usuarios quieren que funcione. Que sea fácil, que sea confiable. Y están dispuestos a pagar más por ello.

Si una aplicación, o un producto no cumplen con este requisito, difícilmente se popularice.

La innovación a veces no es la mejor idea, sino también la idea “más fácil”.

4) Originalidad, sí, pero también Escalabilidad

Escalabilidad es un concepto que tiene que estar presente en toda idea si la meta es ganar mucho dinero. Recuerdo a un amigo que planteaba una idea relacionada con la preparación de unas cenas, dónde su especial participación a la que le había encontrado una “vuelta de tuerca” terminaba siendo esencial para el desarrollo del negocio.

Realmente era una muy buena idea, original, en el momento adecuado, que se montaba sobre varios conceptos que ayudaron a ser innovadoras a otras ideas (ej: el rating o calificación de los usuarios).

Pero fui sincero con él, lo miré a los ojos y le dije: Federico, vas a ganar tanto dinero con esto, como cenas en las que puedas participar. No escala. Porque esta idea está basada en algo que es un cuello de botella: o sea, tu necesaria participación hace que la idea, y tal como está planteada, tiene un techo.

Si el concepto no tiene manera de escalar en forma casi ilimitada, puede ser una buena idea, si, pero poco rentable…..

5) Execution Is Everything

Las ideas pueden ser muy buenas, pero la clave está en la ejecución. Sin la ejecución las ideas no son nada, o mejor dicho, son sólo ideas.

En algunos casos, es mejor una buena y constante ejecución, que una idea grandiosa.

La ejecución es la parte más difícil. Y la ejecución debe hacer sinergia con una buena estrategia de comunicación.

La comunicación hoy ha sufrido un gran cambio de paradigma. La comunicación para bien, y para mal, tiene velocidad de vértigo.

En otras épocas, para popularizar una idea se debía recurrir a los métodos tradicionales de Marketing, lo que implicaba grandes inversiones de dinero.

Hoy en día con las redes sociales se puede potenciar una idea invirtiendo muy pocos recursos.

Pero la contracara es que también se puede destruir una buena iniciativa con la velocidad del rayo.

Obviamente, la combinación de buena ejecución y buena comunicación, ayuda a transformar una idea en una verdadera innovación.

6) El aspecto actitudinal

Hay una serie de características actitudinales que hacen al innovador. Esos rasgos y actitudes son tan importantes como la idea en sí misma.

Es por ello, que siendo un concepto tan importante, vamos a desarrollarlo en detalle en un próximo artículo. (to be continued….)

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